El mundo actual en que vivimos es muy diferente al de siglos anteriores. El presente cambio epocal es una realidad en todas las cosas, y esto abarca a la Iglesia misma y a la realidad de cada discípulo. Es hora de reconocer los signos de nuestros ...
No hay mayor dignidad para un ser humano que ser cómplice del Espíritu. Que alguien sea escogido para entrar en las corrientes del Espíritu creador y recreador excede cualquier sueño o pretensión.