Es religiosa de las Hermanas de San Francisco de la Sagrada Familia de Estados Unidos; tiene una maestría en trabajo social, con especialidad clínica en tratamiento de traumas; ha trabajado en América Latina, sobre todo en El Salvador, donde fue Secretaria Ejecutiva de la Conferencia de Religiosos, CONFRES, y en Chile, con servicios propios de su especialización; es Superiora General de su Congregación y fue hasta mediados de 2012 la Presidenta de la Conferencia de Mujeres Religiosas Líderes (Superioras), LCWR, de Estados Unidos. Este artículo es precisamente su discurso a la Asamblea que analizó la intervención de la Congregación para la Doctrina de la Fe.