Nació en Nueva York y luego vivió con sus padres en Rincón, un pueblo de Puerto Rico donde comenzó a surgir su pasión por leer y escribir poemas. Formó parte de la orden Franciscana y inició su reclutamiento en la casa de formación en Sabana Seca, Toa Baja. Luego estudió en México, España y Alemania y más tarde fue ordenado sacerdote. Fue párroco de este barrio familiar y comenzó su entrenamiento.
El Padre Ángel Darío fue uno de los principales impulsores de un intenso proceso de inmersión en la comunidad que comenzó a mediados de la década de 1990 y que fue creciendo con el apoyo de la propia comunidad. Artistas locales y profesionales de varias disciplinas donaron su tiempo y talento para dar el perfil a lo que hoy conocemos como Proyecto Infantil Nueva Esperanza.