La Vida Consagrada nace en el siglo IV de una escucha obediente de la Palabra de Dios en el contexto de los comienzos del cristianismo constantiniano y teodosiano...
Estoy admirado con la presencia de casi todas las Conferencias Nacionales de Religiosas y Religiosos de América Latina y el Caribe aquí en la ciudad de Quito...
Agradezco la invitación para reflexionar con ustedes un asunto que puede ser visto desde muchos ángulos, diferentes y complementarios: el impacto del Concilio Ecuménico Vaticano II en la Iglesia de América Latina...
Hemos dedicado estos tres años a ESCUCHAR, a aprender, a escuchar… A escuchar con todos los sentidos. En primer lugar, buscando poner los pies en donde otros pisan, van y vienen, sobreviven, luchan, transcurren…
Cada vez que escuchamos el relato del primer Libro de los Reyes, que nos trae la Liturgia en la primera lectura de hoy, no logramos quedarnos indiferentes ante la injusticia tan grande cometida contra Nabot.
Por providencia, y no sólo coincidencia, la liturgia de hoy nos invita a la memoria de San Luis Gonzaga. Su vida, como la de todos los santos, es don de Dios y respuesta del alma...
Este momento de la Vida Religiosa latinoamericana y caribeña, nos confronta cada vez más, tanto ad intra como ad extra, con evidencias de muerte que claman por señales de vida.