Fue Teólogo Asesor de la Presidencia de la CLAR durante siete años. Fue el Custodio de los Franciscanos del Caribe y Presidente de la Conferencia de Religiosos de Puerto Rico. Se desempeñó como Teólogo Residente de la Escuela de Teología de la Universidad Central de Bayamón. Además de Teólogo fue poeta, particularmente sensible a la proyección social de la fe; de hecho, esto lo llevó a un vínculo especial con Haití. Publicó varios libros, como: “Llama del agua”, “Perseguido por la luz” y “En el ojo del huracán”. En 2008 recibió el Premio Nacional de Periodismo Bolívar Pagán. Fue columnista habitual del principal diario puertorriqueño “El Nuevo Día”. Fue miembro del ETAP en pasados trienios.